Reacciona Juventud Cubana Esclavizada
Por ser la libertad el más preciado don con que Dios premió a
la raza humana, nadie debe resignarse a vivir sin ella, ya que
el ser humano cuando se siente privado de su libertad tiene que
vivir como el ave cuando le cortan las alas. Y Fidel Castro, un
practicante del anti Cristo, le cercenó las alas al pueblo
de Cuba, valiéndose del engaño para hacerse servir
hasta de quienes más tarde al darse cuenta del engaño
se convirtieron en opositores.
No sería justo ni razonable decir que el engaño abarcó a
todo el pueblo, pero sí a la gran mayoría de nuestro desventurado
pueblo, desconocedor de las practicas del perverso sistema comunista, siendo
por ello que se dejo embaucar por las falsas promesas de una hiena con un disfraz
de piel de oveja, tal como lo hizo Jacob cuando engaño a su padre Isaac
que era ciego “según consta en la Biblia”.
Tampoco se puede decir que Castro no tuvo quienes se le enfrentaran desde muy
temprana hora, pero fuimos muy pocos con muy pocos recursos frente a un enemigo
despiadado que puso en practica tácticas desconocidas hasta aquel momento
en esta región del mundo. E ahí el porqué, en parte, del
fracasado intento por salvar a nuestra patria de la ignominia. Hubo otros factores
que contribuyeron al fracaso, que por ser varios, no caven en este limitado espacio;
pero por ser éste muy importante no debe quedar sin ser mencionado, y
es a saber el siguiente: La esperanza de los dirigentes políticos del
exilio en una supuesta ayuda de un supuesto aliado que en la practica a resultado
ser todo lo contrario a lo que la lógica indicaba..
Quien esto escribe le dice a la juventud cubana, y a la estudiante en particular,
que cuando nosotros siendo jóvenes, emprendimos la lucha en Cuba estabamos
solos ignorados por el mundo porque el único que hablaba de nosotros era
nuestro enemigo y lo que decía no era para hacernos simpáticos
ante la opinión mundial. En aquel momento no existía prensa independiente
en Cuba, existía la comisión para los derechos humanos de la ONU;
pero debido a que Castro dijo que si dicha comisión quería visitar
a Cuba tendría que hacerlo en zafarrancho de combate, y quizás
por ese motivo nunca en las ergástulas castrista pudimos contar con su
presencia. Ni ninguno de entre los miles que han desfilado por el paredón
de fusilamiento han podido contar con el sacramento de un sacerdote católico.
En este momento – jóvenes cubanos- ustedes pueden contar con varios
instrumentos con los cuales nosotros no pudimos contar, tienen una prensa independiente,
tienen a esas valientes “Damas de blanco” cuya lucha por la libertad
de sus cónyuges esta siendo reconocida a nivel mundial, tienen muchas
organizaciones clandestinas, que cívica y valientemente están combatiendo
las arbitrariedades de un arcaico y desacreditado régimen que ahora pretende
sustituir al convaleciente sátrapa con una especie
de dinastía, nunca antes practicada en esta región del mundo.
A ti juventud cubana, te pide alguien que también fue joven y que no vacilo
a la hora de poner su juventud al servicio de la causa de la libertad da nuestra
patria, que te unas a quienes ahí luchan por el derecho que tienen a ser
libres. -Si lo haces- podrás formar parte de una nueva y hermosa historia
que habrá de arrancar muchas lagrimas, y que conmoverá la conciencia
de quienes han permanecido indiferentes ante la dolorosa tragedia de un pueblo
con muchas mas virtudes que defectos.
Por Humberto Acosta 3-10 \ 07
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