Humberto Acosta es un ex prisionero político cubano que a través de Internet comparte sus experiencias y las de muchos de sus compañeros en las ergástulas de Fidel Castro.
Su propósito es evitarle a otros pueblos el dolor que ha vivido el pueblo de Cuba bajo una dictadura comunista.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Jose Marti Imito Al Mesias En America

Comparar las virtudes de José Martí con las de Cristo no supone un sacrilegio, porque así como es cierto que la perfección no existe entre los mortales, quien como Martí sin haber obtenido la promesa de nuestro Dios de ser resucitado después de su muerte física, él consagró su vida a luchar por la causa de la libertad, la justicia, la igualdad y los demás valores; que Dios nos concedió por igual a todos los seres humanos.
Martí, tal como Cristo, siempre estuvo dispuesto a ofrendar su vida en aras de la causa que predicaba. No cargó una cruz de madera como Cristo, pero vivió en carne propia los horrores de un presidio, donde tuvo que arrastrar una cadena que, además de dañar su carne, dejó una profunda huella en su sensible alma.
Martí como Cristo vivió y murió pobre, habiendo podido vivir como rico si así lo hubiese deseado, pero su inclinación siempre fue hacia los pobres, tal como era la de Cristo.
Martí siendo genuinamente espiritualista, y amante de la paz, ante la intransigencia de España sintió la necesidad de fomentar la guerra para poder librar a su amado pueblo del despotismo colonial.
A sí como Cristo perdonó a quienes lo martirizaban, Martí, después de perdonar a quienes intentaron matarlo por envenemamiento, logró convertirlos en luchadores por la causa de Cuba.
A sí como Martí con el dolor de su alma creó las condiciones para la guerra justa y necesaria. Cristo, creyó necesario usar el látigo para expulsar del templo a los mercaderes.
Así como Cristo impartía humanas enseñanzas entre sus discípulos y a quienes le escuchaban, Martí a quien le fue concedido por sus devotos admiradores el bien merecido y honroso título de “maestro”, puso especial énfasi en educar a los niños, a los jóvenes y a los negros pobres, lo hacía de forma gratuita.
Existiendo tanta analogía de procedimientos entre aquellos dos mártires que fueron victimas de la practica del mal, pienso que Dios no habrá de enojarse porque sea comparado el hijo del espíritu santo con un hombre que poseyó cualidades humanas tan excepcionales.
El renombrado poeta Luis Urbina dijo que algunas veces creyó ver en Martí la silueta de Cristo, dijo además que, su palique le sonaba a sermón de la montaña.
Sería un acto de justicia para con el insigne “ APOSTOL”, y de gran utilidad para el estudiantado Cubano, que después de la desaparición del castro-comunismo, se diera a conocer en las escuelas y la Universidad, la humana y monumental obra de aquel genial hombre, cuya grandeza ha sido silenciada, para colocar en su lugar a un genocida apartida.
José Martí, tal como si hubiese presentido que en algún momento Cuba pudiera caer en las garras de un mounstruo como Castro,-dijo- “ingrato a Dios y enemigo de los hombres “, será el que, “ so pretexto de dirigir a las nuevas generaciones, les predique, “ antes que la dulce platica del amor, el evangelio bárbaro del odio! ”...