El Presidente Bush Reveló una Verdad
Silenciada
En un reciente artículo que se halla en esta pagina web hice
referencia al nefario Tratado de Yalta firmado en el año
1945 al término de la Segunda Guerra Mundial. Aquel abominable
tratado le ofreció al chacal de Stalin, la oportunidad de
convertir a Rusia en una potencia imperialista a costa de muchos
pueblos que fueron sometidos a la perversa esclavitud co-
munista con su regimen de hambre, crimenes y todo tipo de atropellos.
Los firmantes de aquel infame Tratado conocían muy bien el
sufrimiento del pueblo ruso bajo la barbarie
del regimen comunista, el cual primeramente fue encabezado por el
genocida “Lenin”, substituido por Stalin, tan cruel
como el primero y con la misma ambición de dominio por la
fuerza de las armas que Adolfo Hitler.
Lo estipulado en el Tratado de Yalta constituyó un crimen
de lesa humanidad que permaneció silenciado por los políticos
de este país durante sesenta años. Fue en esta reciente
gira del Presidente Bush por los países bálticos donde
admitió la responsabilidad de los Estados Unidos por aquel
acto de injusticia, que fue algo así como tinta negra derramada
sobre lo que pudo haber sido una nítida pagina de gloria
para loa E.U., por haber contribuido decisivamente a la derrota
del Nasismo, del facismo y del llamado Imperio del Sol Naciente.
Con la derrota de aquellas fuerzas del mal extirparon un cancer,
pero al mismo tiempo estimularon el desarrollo de otro cáncer
maligno que habia permanecido estacionario antes de la Segunda Guerra
Mundial.
Quedan otras dolorosas verdades silenciadas. Ojalá que el
Presidente Bush, que ahora ha memorizado aquella injusticia, hallara
en algun lugar de su memoria dos episodios protago- nizados por
el extinto Presidente Kennedy, el primero fue en el año 1961
cuando por haber incumplido la promesa de apoyar la invasión
de Playa Girón contribuyó a la muerte de más
de un centenar de jóvenes patriotas cubanos. Aquel hecho
también constituyó una derrota moral para esta gran
nación .Y como consecuencia de aquel descalabro, dieciocho
meses más tarde se presentó la tristemente célebre
crisis de Octubre 1962, durante la cual fue concertado el nefasto
entendimiento Kennedy-Kruschev, que convirtió a las autoridades
de este país en guardaespaldas de la tiranía Castro-comunista.
Si en verdad el Presidente Bush estuviera dispuesto a reconocer
y enmendar las injusticias cometidas por sus antecesores en la Casa
Blanca podría conseguir que fuese derogado el injusto y arbitrario
entendimiento, mediante el cual nos fue conculcado a los cubanos
el derecho a la beligerancia que nos fue reconocido por el honorable
finado Presidente de este país Dwight D. Eisenhower .
El bravo General Antonio Maceo, decía que el derecho no
se mendigaba, se conquistaba, y si bien es cierto que nosotros aquí
no podemos conquistar nuestro derecho a la beligerancia de la forma
que él decía que habia que conquistarlo, pero sí
aquí existen otras formas, que no las hemos puesto en práctica.
Motivo por el cual, se nos mira como a infelices a quienes no hay
que tomar en consideración para nada, esa es una dolorosa
verdad dura de aceptar, pero innegable, y si no cambiamos nuestra
actitud por otra más viril continuaremos siendo más
dignos de compación que de admiración .
|