Humberto Acosta es un ex prisionero político
cubano que a través de Internet comparte sus experiencias
y las de muchos de sus compañeros en las ergástulas
de Fidel Castro.
Su propósito es evitarle a otros pueblos el dolor que ha
vivido el pueblo de Cuba bajo una dictadura comunista.
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Autobiografía
Mi nombre es Humberto Acosta, nacido en Punta de la Sierra, provincia
de Pinar del Río, Cuba. Soy de origen campesino, nunca tuve
nada que ver con lo militar ni fui político, aunque soy democrático
por convicción, cosa ésta que sabía quien era
mi padrino de bautismo y debido a que para los comunistas su adhesión
al partido es más importante que el amor a la familia, que
el afecto a las amistades, que el agradecimiento por los favores recibidos
y que todas las demás consideraciones, fue por ello que mi
padrino se convirtió en mi peor enemigo.
Por los motivos ya señalados, desde que Fidel Castro tomó
el poder, las nuevas autoridades incitadas por mi padrino comenzaron
a acosarme a tales extremos que a altas horas de la noche iban a mi
casa a arrestarme para someterme a prolongados interrogatorios, que
invariablemente terminaban en amenazas. Con lo cual lo único
que consiguieron fue mi rebeldía contra el régimen hasta
que definitivamente fuí arrestado, juzgado y condenado.
Después de permanecer ocho meses en la cárcel provincial
de Pinar del Río, fui trasladado junto con un numeroso grupo
de compañeros, presos políticos, para el presidio de
Isla de Pinos. A aquel presidio el régimen castro-comunista
lo convirtió en un campo de concentración al estilo
de los de la Siberia. Allí en aquella ergástula los
presos fuimos sometidos a los más inhumanos, crueles y despiadados
métodos de tortura, jamás practicados antes en el Nuevo
Mundo. Allí nunca hicieron acto de presencia los tan cacareados
organismos supuestamente defensores de los derchos humanos, asi como
tampoco ningún sacerdote ha podido ofrecerle la bendición
de la iglesia a los miles y miles de patriotas cubanos que han muerto
frente al tétrico paredón de fusilamiento, gritando
muchos de ellos “¡Viva Cristo Rey!”
En las cárceles, los comunistas implantan despiadados métodos
de tortura con el propósito de destruir los valores espirituales
y morales de los hombres y mujeres que por amar y respetar a Dios
osamos enfrentarnos a los seguidores del esclavizante, perverso y
ateo sistema comunista. Los comunistas y demás materialistas
se niegan a aceptar que lo que verdaderamente nos carecteriza como
humanos son los nobles sentimientos, tales como el amor, la caridad
y la indulgencia. ¿Qué sucederia en el mundo si esos
grandes valores desaparecieran?.
Si desea conocer más sobre las prácticas de ese enemigo
de Dios y de la humanidad, que es el comunismo, vea los artículos
que aparecen en este sitio web, porque yo por agradecimiento a Dios
por haberme permitido salir con vida, primero de aquel infierno que
era el presidio de Isla de Pinos y después por haber podido
fugarme y pemanecer por espacio de cinco años prófugo
en una zona donde habian asesinado a otro desdichado fugitivo, que
tenía poco tiempo de haberse escondido allí. Lo mataron
porque un joven sabía donde estaba escondido, fue arrestado
por los sicarios del régimen y lo forzaron a confesar donde
estaba el desdichado, y también tuvo que acompañar a
los asesinos al lugar donde lo acribillaron a balazos. Repito por
agradecimiento a Dios, mientras él me permita conservar mis
facultades mentales, yo estaré combatiendo la maldad de sus
enemigos comunistas.
Con ello también estaré alertando a quienes hayan tenido
la dicha de no haber caído en las garras de una monstruosa
tiranía comunista.
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