Humberto Acosta es un ex prisionero político
cubano que a través de Internet comparte sus experiencias
y las de muchos de sus compañeros en las ergástulas
de Fidel Castro.
Su propósito es evitarle a otros pueblos el dolor que ha
vivido el pueblo de Cuba bajo una dictadura comunista.
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Verdades
Silenciadas
El Derecho a la Beligerancia - Por
Humberto Acosta
José Martí, el más iluminado entre todos los
hijos que ha tenido Cuba, de la forma
más humana y sabia señaló el camino por el cual
transitó hasta la hora de su muerte
física para conseguir la libertad conculcada por el despotismo.
Es una dolorosa pena
que los cubanos no hayamos aprendido aquella tan instructiva lección,
que aunque
quien tenía tan humanos sentimientos, sin predicar odio ni
rencor contra España creó las condicines aquí
para la guerra de independencia de su tierra natal. El predicaba la
guerra justa y necesaria sabiendo que frente al despotismo no existía
otra solución que la guerra.
Si digo que no hemos aprendido la lección que nos dejó
nuestro Apóstol y sabio maestro es porque él superó
el obstáculo que no hemos sabido superar nosotros, el cual
no es otro que la política de los E.U. contra los luchadores
por la libertad de nuestra patria. Aquí nos hemos dejdo imponer
un pacifismo, que por su tan prolongada duración le ha costado
al desventurado pueblo de Cuba muchos miles de vidas. Aquí
no tan sólo hemos permanci- do de brazos cruzados frente al
obstáculo que representa la política de este país
para nuestra lucha, sino que hemos mantenido un silencio culpable
ante las agresiones que hemos recibido. En Cuba donde fusilaban, encarcelaban
y torturaban sin piedad conspirábamos sin temor a las consecuencias,
en cambio aquí hasta ahora nos hemos mantenido irresolutos
rumiando nuestra impotencia.
Por consideración y respeto a la memoria de nuestros mártires
y por solidaridad con el dolor de sus familiares, nosotros los que
fuimos hermanos de lucha de los caídos en el cumplimiento del
deber, debemos denunciar, para conocimiento del mundo la víl
traición del finado Presidente John F. Kennedy a los invasores
de Playa Girón. Aquella fue la primera agresión que
recibió nuestra causa de la politica de los E.U., que no ha
sido denunciada ante el mundo por los canales adecuados.
Ahora tenemos en este país al Presidente George W. Bush, quien
ha admitido pública-
mente estar agradecido de los cubanos. Yo pienso que sería
provechoso poner a prueba ese prometido agradecimiento, pero no pidiéndole
que sea él el que libre al pueblo de Cuba de la esclvitud comunista,
si no, que si puede o quiere ayudarnos de otra forma, que nos deje
el camino libre de obstáculos para volver a intentar hacerlo
nosotros, preparando aquí las condiciones necesarias para ayudar
a aquellos que en Cuba, aunque por el momento no pueden proclamar
la guerra, la desean porque la ven como la única solución
decorosa para su inenarrable padecimiento.
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